viernes, 16 de mayo de 2008

Algo pasa en Las Vegas


Título: Algo Pasa en las Vegas (What Happens in Vegas)
Director: Tom Vaughan
Año: 2008
País: Estados Unidos
Género: Comedia Romántica
Duración: 99 min.
Reparto: Cameron Diaz, Ashton Kutcher, Rob Corddry, Treat Williams, Lake Bell, Michelle Krusiec, Krysten Ritter, Dennis Farina


Algo pasa en las Vegas
(What Happens in Vegas) es una divertida comedia romántica dirigida por Tom Vaughan, que más allá de dirigir algún episodio de televisión no tiene más en su currículum que el largometraje Starter for 10, no estrenado en España.
Hay que aclarar que, aunque el título en español de esta comedia y el protagonismo de Cameron Diaz hagan pensar en una secuela de Algo pasa con Mary, lo cierto es que las dos películas solo se parecen en lo disparatado de algunas de sus situaciones.


El nombre original del film viene del clásico refrán norteamericano que dice “What Happens in Vegas, Stay in Vegas”, es decir, “Lo que pase en Las Vegas, se queda en Las Vegas”. Precisamente este es el argumento de la película. El director ironiza sobre los matrimonios en la ciudad de los casinos.

Las Vegas es la ciudad del pecado abierta las veiticuatro horas; como si todo fuera posible y todo estuviera permitido, allí la gente hace cosas que probablemente jamás haría eb ningún otro lugar. Así que el título original transmite la sensación de viaje al lado más desenfrenado y loco de cada persona. A pesar de ello, la mayor parte del film transcurre en Nueva York.

Mientras su dirección corre a cargo de Tom Vaughan, debe su guión a la empresa Dana Fox, que tuvo la idea del argumento de la película mezclando dos elementos solo posibles a realizar en Las Vegas: la primera es casarse por capricho con un desconocido y la segunda, ganar una gran suma de dinero. Entonces esta idea da lugar a todo el desarrollo de la película.

La comedia cuenta dos protagonistas que son especialistas en hacer reír a sus públicos. En el papel de la chica esta la Cameron Diaz, que realiza el papel de Joy, a quien su prometido acaba de abandonar. Y Ashton Kutcher es Jack, despedido de la empresa por su propio padre. Ambos, para olvidar sus penas, deciden ir, cada uno por su parte, a Las Vegas. Allí se conocerán y se divertirán juntos, pasarán una noche llena de locura, descontrol y desenfreno, abusando de alcohol y juego. Pero al despertarse a la mañana siguiente, se dan cuenta que han cometido un gran error: se han casado.

En un principio, la idea de los dos es divorciarse, pero Jack gana tres millones de dólares en una máquina de tragaperras con la moneda de Joy. Como son marido y mujer, legalmente, el premio es de los dos y ninguno piensa ceder al otro. Esto lleva a la guerra que acabará en amor.
De vuelta a Manhattan, ambos quieren el divorcio, pero el juez les impide divorciarse inmediatamente y les impone una peculiar condena: les niega la anulación de la condena y estarán obligados a aguantarse durante seis meses en caso de querer conseguir el premio. Ambos tendrán que convivir juntos, ir a la terapia, mientras intentan demostrar al juez que el otro es el mayor irresponsable del mundo, hacer todo lo posible para que meta la pata para quedarse con los bienes gananciales. Finalmente, los recién casados, empiezan a hacer planes cada vez más complicados para acabar el uno con el otro y quedarse con el dinero, pero lo único que conseguirán es enamorarse entre mutuas puñaladas por la espalda.

Algo pasa en Las Vegas no se puede considerar como una película original, puesto que sigue la misma dinámica clásica de amor-odio que muchos films tópicos norteamericanos disfrazados de talento, experiencia y sobretodo, mucha belleza, con un vestuario impecable, y evidentemente un profesional grupo de estilistas, peluqueros y maquilladores. Todo ello, se ve reflejado en Cameron Diaz, que aparece espléndida en todo momento. Lo que plantea ha sido tratado muchísimas veces y muchas de ellas, bastante mejor como es el caso de La Guerra de los Rose, Separados, o incluso desde los mismos Cary Grant y Katharine Hepburn.

Pero sus estrellas, que son unos iconos claros para adolescentes y han enfocado sus carreras precisamente en este tipo de entretenimiento ligero, saben cómo conquistar a la cámara y nos hacen pasar un buen rato. Es evidente que los actores tienen la sorprendente facilidad para congeniar tan bien y formar una exclusiva pareja disparatada que hace reír en unos momentos y emociona en otros. No cabe duda que los protagonistas presentan una química que sostiene la película. Los dos guapos oficiales de Hollywood se desenvuelven con total soltura en un género que dominan a la perfección al ser el principal exponente de buena parte de su filmografía. Transmiten a la perfección esta química en pantalla, tanto en las escenas puramente románticas como los enredos y argucias que cada uno planifica por separado para hacerle la vida imposible al otro, arrancándo más de una sonrisa al más escéptico de los espectadores.

La película consta de dos partes claramente diferenciadas. Al principio, hay un tramo inicial literalmente desesperante, donde un agotador montaje marea al espectador. Afortunadamente, termina pronto, y ya de regreso a Nueva York la película se tranquiliza y adopta unos modos mucho más al uso en este tipo de producciones. Conforme se va desarrollando, Algo pasa en Las Vegas comienza a mejorar paulatinamente quedando una comedia romántica que pese a su escasa originalidad, acaba convirtiéndose en un entretenimiento perfectamente disfrutable.

Esta película recuerda al dibujo animado de La Bella y la Bestia: Cameron Diaz como una señorita delicada, glamorosa y encantadora, obsesionada con la perfección; mientras que por el lado de Ashton Kutcher tenemos a un completo desordenado, sucio y vago. O sea, dos polos opuestos difíciles de juntar, pero se ven obligados a soportarse. Dicha mezcla ha dado un buen resultado, además de una película entretenida, divertida y fresca, también transmite un conjunto de valores muy positivo para la sociedad de hoy en día: la humildad, el compartir, la dignidad, entre muchísimos más. Incluso transmite la moraleja de que lo importante es ser uno mismo y no lo que los demás esperan de ti. También intenta reflejar que “la casa del vecino siempre es más bonita”, y que de lo que se trata es de hallar la propia felicidad.

Aun que el guión no sea de lo más original, los diálogos no se basan en los típicos chistes malos sino en situaciones divertidas que nos mantienen atentos a pesar de conocer el final obvio desde el principio. Lo que lleva a la conclusión que lo clásico aun sigue funcionando, es decir, que a pesar que resultar repetitiva y con un final totalmente previsible, consigue introducirte en el argumento y vivirlo junto a los protagonistas y otros personajes.

Mención a parte se merece la banda sonora, que sin destacar en absoluto supone una muy cuidada mezcla entre las melodías más típicas y canciones de Mika o Jet, que resucitan un poco la película cuando esta comienza a decaer. Potencia todos los sentimientos que quiere transmitir y acompaña el ritmo de la narración de una forma muy acertada.

De manera que se podría definir a Algo pasa en Las Vegas como una nueva comedia gamberra, con rasgos típicos de siempre, con toques de romanticismo que nos llega directamente del Hollywood. La película constituye una buena opción para todo amante de las comedias románticas, o para el que, simplemente, quiera ir al cine a distraerse y pasar un rato agradable.

Lioudmila Vikoulina



Mi novio es un ladrón

Título original: My Mom’s New Boyfriend



Duración: 91 minutos

Director: George Gallo

Reparto: Antonio Banderas (Tommy), Meg Ryan (Marty Durand), Colin Hanks (Henry Durand) y Selma Blair (Emily)

Género: Acción/ Comedia romántica

Año: 2008

Mi novio es un ladrón… ¿Quién es un ladrón? ¿Antonio Banderas (Tommy)? Efectivamente, en esta nueva película que protagoniza, se pone en el papel de un ladrón de arte buscado por el FBI. No es hasta que conoce a una mujer que especial por donde se mire, Meg Ryan (Marty Duran), que se da cuenta de que ya es hora de dejar atrás su pasado. Las casualidades son tantas que el propio hijo de Marty, Henry, descubrirá quién es verdaderamente el nuevo pretendiente de su madre, y tendrá que ser el responsable de investigar, perseguir y atrapar a este tan buscado delincuente.

Mi novio es un ladrón hace crecer el repertorio de películas cómicas/románticas protagonizadas por Antonio Banderas. Pero es probable que al actor español le haya llegado la hora de variar tanto en géneros cinematográficos como en argumentos. El montaje cinematográfico no merece comentarios despectivos pero la originalidad de la trayectoria de esta estrella del cine de Hollywood y del cine español está un poco hasta cierto punto paralizada.
Meg Ryan no se queda atrás tampoco. Su caso es parecido al de Banderas. Cualquier persona que haya seguido mínimamente su carrera cinematográfica es capaz de reconocer que la gran mayoría de películas que ha protagonizado no se alejan casi nunca (por no decir nunca) del género comedia romántica. Dicen que un buen actor es aquel que es capaz de interpretar cualquier tipo de papel. Pues entonces se debería hacer un replanteamiento sobre las famosas listas de las estrellas de Hollywood, porque si Meg Ryan y Antonio Banderas son considerados unos de los mejores actores del mundo hollywoodiense…

Dicen que la primera impresión es muy importante. Si es realmente así, el título de esta nueva película de George Gallo no es la mejor estrategia para generar una buena primera impresión. “Mi novio es un ladrón”…un título igual de original y trabajado que el argumento de esta comedia romántica. La única primera impresión que puede transmitir un título como este es la de ver una peli simplemente para pasar el rato, sin esperar en ningún momento un historia compleja y muy trabajada.
El cine en general se ha convertido en un sin fin de películas extremadamente parecidas entre sí cada una dentro de su género. Películas que llegan a parecer gemelas, con argumentos, historias, finales, estética, e incluso actores exageradamente parecidos. Se ha perdido ese factor de originalidad por el que durante parte importante de la historia del cine se ha luchado por conseguir. Pero hoy en día prima la comercialidad por encima de la originalidad. Son muy pocas las producciones cinematográficas que despiertan interés artístico en los espectadores, y éstas son las que ganan premios, pero a lo mejor no llenan las salas de cine como las demás películas comerciales.

El papel de la mujer sexi, provocativa y atractiva toma, hasta cierto punto, el mismo protagonismo, o incluso más, que los propios Antonio y Meg. Marty es una mujer que durante toda su vida no ha sido muy agraciada en lo que a su físico respecta. Es por esto que una vez que consigue cambiar ese aspecto, inconscientemente también cambia su forma de ver la vida. Decide “comerse el mundo” y “llevarse todo por delante”. Ahora se siente guapa, atractiva y capaz de seducir a cualquier hombre. Y así lo hace hasta que se enamora de un hombre que, aparentemente, es lo que ella necesitaba.
Pero… ¿en que beneficia al argumento de la película el hecho de insistir tanto en la feminidad de un personaje como el de Meg Ryan? Hasta cierto punto los papeles de madre e hijo se invierten. Henry es la persona responsable, sensata y coherente de la familia, y Marty actúa como una adolescente con increíbles ganas de vivir.
¿Cuál es la causa principal de tanta insistencia en exponer el aspecto físico y el poder de seducción de Meg Ryan? ¿Se deberá al hecho de que se trata de una actriz que no puede permitirse el lujo de hacer evidente el paso del tiempo por el que la gente “normal” no puede evitar pasar? Se intenta transmitir una imagen de mujer a la que cualquier mujer querría parecerse, al menos en el aspecto físico, porque en lo que respecta a la forma de ver la vida ya estaríamos entrando en otro terreno.

Hay un pequeño intento de introducir conocimientos sobre otras culturas en Mi novio es un ladrón, pero simplemente eso: un intento, porque no se hace otra cosa que utilizar e típico factor de la mafia. En este caso se trata de la mafia albanesa. Un bar de donde es asiduo “cliente” Tommy es el escenario donde se reflejan algunas características de la cultura musulmana (albanesas) como el conocido baile característico de ésta.
Sin embargo, es lógico cuestionarse el por qué de que siempre, en la mayoría de películas,
Da la sensación que se trate de una película hecha simplemente para que la gente no se olvide de que dentro del mundo de Hollywood hay dos actores que se llaman Antonio Banderas y Meg Ryan, pero que no aporta ni cuenta nada nuevo a los espectadores. Básicamente ha llegado el momento de hacer un replanteamiento sobre el cine que nos dan y el cien que realmente queremos ver...
Valeria Barreiro

viernes, 9 de mayo de 2008

ELEGY



Títol: Elegy
Directora: Isabel Coixet
Any: 2008
País: Estats Units
Gènere: Drama
Duració: 108 min.
Intèrprets: Penélope Cruz, Ben Kingley, Dennis Hopper (George O’Hearn), Patricia Clarkson (Carolyn)


A la universitat. David Kepesh (Ben Kingsley), un reputat professor i crític literari captiva i sedueix a dòcils jovenetes universitàries per passar una nit agradable en pro de l’experiència. El que creu: les trobades no duraran més d’una nit. El que no sap: en realitat busca oblidar que es fa gran i que la vida ja l’acompanya més de mig segle.

Consuela Castillo (Penélope Cruz), per la seva banda, és una bella estudiant que no passa desapercebuda als ulls del catedràtic. Després d’un petit (i aparent) període de seducció, Consuela cau rendida als braços del gran orador i es planteja un conflicte moral: la jove no només és un cos bonic, no només un objecte de desig.

La intensitat emocional que desperta Consuela fa que ràpidament es desmuntin els principis de Kepesh i, als ulls del professor, la universitària deixi de ser una altra joveneta amb cos bonic per convertir-se en una veritable i passional obsessió.

Isabel Coixet és una directora que s’ha forjat en el món de la direcció entre altre motius per l’alt contingut feminista de les seves pel·lícules. Recordem que, de la mà d’aquesta guionista i directora catalana, han sortit produccions tant reconegudes com Mi vida sin mi, en la qual la protagonista descobreix que li queda poc de vida i decideix afrontar-ho sola mentre organitza la vida de la seva família per quan ella no hi sigui o La vida secreta de las palabras, en la qual una dona solitària i reservada, que fuig d’un tràgic passat, comença a treballar en una plataforma petrolífera perquè tingui cura d’un treballador que s’ha quedat convalescent.

En tots dos casos la dona s’allunya dels estereotips tradicionals, els quals sovint la converteixen en una criatura pecaminosa, infantil o simple objecte sexual, per acabar posicionant-la com a eix central, la figura imprescindible sense la qual la historia no té sentit.

D’altra banda les produccions de Coixet són fàcilment identificables ja que comparteixen grans guions amb històries d’una gran sensibilitat poètica i personatges amb una gran vida interior. Films que, pel seu alt contingut dramàtic, a uns emocionen i fan reflexionar, a la vegada que a altres avorreixen per la lentitud i el desaforat sentimentalisme. Aquests trets tan característics són la firma de la directora catalana, la qual impregna de personalitat i prestigi totes les seves produccions.

Elegy és un llargmetratge adaptat basat en la novel·la de Philip Roth, El animal moribundo, que ha estat produïda completament a nord-amèrica. En aquest cas, tot i que hi ha dos coprotagonistes, aquests també giren al voltant de la figura femenina: Consuela. El animal moribundo fa referència a David Kempesh el qual, tot i el haver fugit d’un matrimoni per independitzar-se completament, no és inmune a una vellesa que el ronda i el contempla cada dia.

Malgrat la direcció de Coixet, però, és una pel·lícula que es desvia de les seves produccions anteriors; tant personals, escrites i dirigides amb la marca inconfusible d’Isabel Coixet.
Elegy, malgrat l’aparent romanticisme que configura la trama, posa al descobert una manca de diàlegs sincers i emotius i una falta d’atmosferes intimistes tant pròpies de les produccions anteriors. Històries amb grans superacions interiors que, al contemplar la solitud dels protagonistes, ajudaven a l’espectador a desenvolupar una necessària empatia.

En aquest cas, el drama queda supeditat a una forçada posada en escena en la qual els retrobaments sexuals són poc suggerents, la qual no millora fins més endavant quan el romanticisme reviu al retrobar-se els protagonistes. Les emocions comencen a aflorar quan es du a terme una commovedora sessió fotogràfica amb clares reminiscències al quadre de la Maja desnuda.

En tota aquesta trama principal, podem distingir-hi dos històries secundàries ens ajuden a desvincular-nos lleugerament de la història amorosa de Kempesh – Castillo. En primer lloc distingim la dualitat que s’estableix entre David - un pare sense prejudicis sexuals- i el seu fill, de moral estricta, que mai arriba a entendre el comportament del seu progenitor (ni tan sols en el moment en què a ell ha de qüestionar-se la continuïtat del seu matrimoni). En segon lloc descobrim la relació que s’estableix entre David i el seu íntim amic George, el poeta que li dóna consells. A través de les converses que mantenen al llarg de la trama podem descobrir els temors, les inquietuds i els desitjos del protagonista que es deixen caure a mode de confessionari d’una manera tant simple com poc subtil.

D’altra banda, Elegy ens aporta una guspira de vitalitat al presentar-nos a l’amant oficial de David: Carolyn (Patricia Clarkson), una executiva liberal que ens escenifica el desig femení i la qual ens regala un desenfadat streaptease lluny de complexos i prejudicis banals.

Una història intensa que deixa el millor pel final i que, malgrat trencar amb els estereotips d’una emotiva Coixet, és molt recomanable per tots aquells que vulguin assaborir una bona dosis d’exagerat sensualisme.
Laia Dolcet

SÓLO UN BESO




Título: Sólo un beso
Director: Ken Loach
Año: 2004
Países: Reino Unido, Italia y Alemania
Género: Drama
Duración: 108min

Esta semana, en la 2, de TV Española, se podía degustar algo de calidad en la pequeña pantalla. Algo a lo que no, desafortunadamente, no estamos acostumbrados. Aún así es una lástima que se divulgue en una cadena con tan poca audiencia ya que sería interesante que muchos dedicaran el tiempo a hacer o ver cosas interesantes en vez de ver Reality Show en cadenas como Telecinco o Antena 3

Sólo un beso, un título muy dulce, enganchadizo e inocente que poco tiene que ver con sus protagonistas. La relación hay que buscarla más con su entorno, se reivindica algo tan sencillo y humano como un beso es algo así como déjame sentir, déjame vivir mi propia vida.

Sólo un beso, un drama típico pero firmado por Ken Loach y tratado desde una perspectiva de autor a lo ‘indie’. El director desarrolla tres versiones distintas sobre la Escocia Occidental. La de Roisin, Casim y la familia de este último.

La excusa para contarla es la extraña “relación” que mantienen los dos protagonistas, Roisin y Casim. Se podría llamar amor, pero se aleja bastante de las telenovelas, es más bien una relación sexual y pasional que se va forjando por pura atracción al estilo occidental. Trabaja muy bien las escenas de sexo, mostrado lo justo y necesario y deteniéndolas en el punto ideal para que te enganches poco a poco a la historia. La peculiaridad de los implicados es que forman parte de culturas muy distintas: la musulmana y la católica.

El entorno de la pareja en vez de apoyarles intenta distanciarles es como si cada uno tuviese una vida tan diferente al otro que no se pudiesen complementar. Ken Loach pretende así, intentar reivindicar que cada uno se ponga su propia etiqueta y decida su propia identidad. Situándose, por tanto en el lado opuesto de la mayoría de los personajes del film.

Lo malo es que el director no logra despegarse de su propio punto de vista occidental y no acaba de entrar en la mentalidad musulmana. Sí plantea situaciones, sí plantea cuestiones, pero ¿dónde está el intento de aproximación? Sólo se ve una pequeña pincelada en el guión de la pareja, en las charlas de los Cafés. Las ganas de reivindicar la identidad, haberlas las hay. ¿Y todo lo demás? Si hubiese intentado ir más allá podríamos estar hoy hablando de un film de denuncia-documental que realmente aportase algo para las mentes de los cineastas más exigentes.

Hay múltiples historias sobre barreras culturales y religiosas y como influyen estas en las relaciones personales, en cambio pocas intentan entenderlo, hablan más que escuchan. Así las imágenes y la fotografía de Ken Loach hacen precisamente eso, nos lanza mensajes continuamente pero no nos invita a ir más allá. Sinceramente, es una pena que no se haya parado a pensar en ello.

El guión no es novedoso ni original, como tampoco es la música (a piano), todo apunta a que Loach se ha pasado esta vez con los tópicos donde no faltan los irlandeses católicos, el racismo británico, y el ímpetu de las nuevas generaciones a perseguir una nueva vida. ¿Es esa la realidad o simplemente son prejuicios? Esto se refleja a través de tres ejes.

Casim: el niño-adulto musulmán, el único barón, idolatrado por sus padres que se enfrenta a la dura decisión de elegir entre su relación personal y su familia (los valores tradicionales de la cultura musulmana).
Roisin: una joven profesora de música, recién divorciada que lleva una vida muy liberal y que cumple con estilo de vida occidental.
Familia de Casim: aquí es donde se abre una gran brecha entre los padres y la hermana mayor de éste con Tahara, la hermana pequeña.

Los padres del protagonista son muy tradicionales y apenas le dejan decidir sobre su vida e incluso llegan a organizar su boda con su prima Jasmin. Sobretodo el padre, es excesivamente reacio a los cambios e introvertido, probablemente por el duro trato que recibió su generación en 1945 cuando tras la separación de India y Pakistán, se vieron obligados a trasladarse al norte.

Es muy simpática e incluso cómica la escena en que Tahara, de 18 años le dice a su padre que se quiere ir a estudiar fuera y se defiende diciendo que ella es occidental y que si él no lo ve así que hacen viviendo en Glasgow. Es curioso porque son muchos los inmigrantes que van a otros países buscando una vida mejor pero ellos mismos se ponen barreras que se lo impiden. Esta fotografía sí me parece muy buena.

A lo que sí hay que rendirle un homenaje en la naturalidad de los personajes, que lo hacen todo tan fácil y con una naturalidad, sorprendente. Casim tiene cara de descolocado, desconcertado durante toda la película, Tahara es muy buena pero a destacar el ‘papelón’ de la ‘profesora de música’. Es muy expresiva, sin ser exagerada e incluso su vestimenta y su corte de pelo corresponden a la perfección con la imagen deseada.

Estoy segura que la misma historia contada con otros protagonistas hubiese pasado desapercibida por muchos de nosotros. Loach es un maestro en elegir al adecuado. No se deja influir por el ‘carisma’ de las grandes estrellas y busca que sus actores y actrices se parezcan lo máximo posible a sus personajes. Esto se agradece muchísimo, ya que hoy en día cuesta mucho meterse en el papel cuando ves en la misma semana actrices y actores que presentan dos o tres películas a la vez.

Un film, bastante recomendable aunque le faltan esos ‘detalles’ (propios de los documentales -que buscan una aproximación-) que antes comentaba para ser menos tendencioso, más objetivo y por tanto, un referente en el cine actual.

Meritxell Alba



D+D: CONNEXIÓ MADRID

Títol: Connexió Madrid
Director: Webster, Justin
Any: 2007
País: Espanya
Gènere: Documental explicatiu
Duració: 90 min

Dins de les jornades D+D (Documental + Debat), que organitza l’Obra Social de la Fundació ”La Caixa”, vam tenir l’oportunitat de visionar Connexió Madrid, un documental sobre els atemptats de l’11-M de Justin Webster.

Malgrat el bombardeig mediàtic que hi va haver en un principi i les intenses investigacions (policials i judicials), Justin Webster va creure que mancava una recerca exhaustiva del passat dels culpables, dels terroristes islàmics que van dur a terme els atacs als trens d’Atocha. Per aquesta raó i amb l’ajuda de la BBC, TV-3, Cuatro i l’Institut de Cinema Danés, Webster tira endavant un projecte que requereix moltes hores de documentació, d’investigació i d’entrevistes.

Després de quatre anys dels atemptats del 11-M surten a la llum detalls de la vida dels ideòlegs i autors materials de la massacre. Una informació imprescindible per entendre el per què dos individus, de provinença i condicions tan diferents, s’uneixen per idear, dirigir i acabar perpetrant el major atemptat de la història d’Europa.

Connexió Madrid es un documental explicatiu que intenta abordar, de la mà de testimonis directes que van formar part de les vides d’aquests extremistes religiosos, l’entorn, els pensaments i els sentiments de Sarhane (conegut com “El Tunisià”) i de Jamal (El Xinès).
D’aquesta manera, i gràcies a les declaracions de familiars de Jamal, de professors i companys de la Universitat Complutense de Sarhane, de líders de la comunitat musulmana de Madrid i de responsables de la investigació policial descobrim detalls de la vida dels autors de l’atemptat.

Un documental que es remunta a principis dels anys noranta quan dos homes arriben a Madrid moguts per impulsos diferents: mentre Jamal fuig de la justícia després de ser acusat d’homicidi al Marroc, Sarhane és becat per l’Agència Espanyola de Cooperació Internacional per estudiar Ciències Econòmiques). Una dècada després, les seves vides s’encreuaran a fi d’aconseguir un objectiu comú: dur a terme els atemptats per ser recordats com a autèntics salvadors dels principis islamistes.
Noranta minuts que es configuren a través de la combinació d’entrevistes dels testimonis amb profunditat, reconstruccions de moments clau en la vida dels jihadistes (tràfic de drogues, assassinat que Jamal comet al Marroc..), viatges a llocs importants en la història dels atemptats i imatges d’arxiu (invasió d’Irak, 11-S, etc).

El documental se separar en diversos apartats per concloure en un punt central de la trama i el qual aporta el títol a la investigació: La connexió. Qui els va posar en contacte?

Ja sigui per la magnitud de les conseqüències i la transcendència dels fets o per la desconeixença del rerefons dels atemptats, Connexió Madrid manté expectant a l’espectador de principi a fi. Un espectador que s’esgarrifa al sentir declaracions tant punyents com la que fa la dona de Jamal en boca del seu marit: “Me busco lios porqué me los merezco y quiero morir”.

Després de la projecció hi va haver un curt però intens debat amb el director i guionista, Justin Webster, sobre les expectatives i les sensacions creades i viscudes després d’haver visionat el documental.

Malgrat la poca participació del públic, va haver temps per remarcar el propòsit final i la intenció de l’autor (donar a conèixer la psicologia dels terroristes i englobar-la en el context social en què vivien); descobrir la difícil tasca d’organitzar la investigació de forma paral·lela amb la policial i entendre la complexitat de la realització davant la confrontació dels principals partits polítics (PP i PSOE) que es va generar els mesos posteriors. Webster va deixar clar que: “No considerava interessant la lluita entre partits. L’interessant era saber com dos senyors que venen de mons diferents s’acaben trobant per perpetrar l’atemptat”.

Finalment i a tall d’anècdota, és interessant destacar la crítica que un espectador va fer del documental, el qual considerava que es seguien massa les hipòtesis de la fiscal i no hi havia suficient implicació crítica per part de l’autor. D’altra banda i ja al final del debat, dos assistents al D+D van desviar-se del tema per endinsar-se en qüestions polítiques quan un d’ells va qualificar el diari El Mundo (periòdic que sempre ha posat en dubte l’autoria islamista dels atemptats) de publicació “colpista”.
Grup 7

COMO LOCOS A POR EL ORO




Título original: Fool´s Gold

País: Estados Unidos

Año: 2008

Duración: 113 minutos

Género: Aventuras, Comedia romántica

Reparto: Matthew McConaughey, Kate Hudson, Alexis Dziena, Adam Lefevre, Allan Loeb, Brian Hooks, David Roberts, Donald Sutherland, Ewen Bremner, Kevin Hart, Malcolm-Jamal Warner, Michael Mulheren, Ray Winstone, Dirección: Andy Tennant



Aventuras y comedia romántica…palabras que caracterizan a Como locos a por el oro. Normalmente suele asociarse este género con la expresión “tópico y típico”, pero… ¿quién decide qué es “tópico y típico”? Y además, ¿es malo que algo sea tan típico y tópico? Porque no hay que olvidar que estos géneros cinematográficos pretenden entretener al espectador y hacer que se abstraigan del mundo real y las preocupaciones que tienen. Básicamente hacerles pasar un buen momento con risas y una cuota de romanticismo. Entonces, si para que una persona pase 113 minutos agradables sentada en una butaca de cine hay que recurrir a los “tópico y típico” eso será exactamente lo que hará el director de “Como locos a por el oro”, Andy Tennant. Una comedia romántica que mantiene a los espectadores constantemente con la vista en la pantalla, con ganas de saber que aventuras les esperan a los protagonistas, y qué sabor de boca les dejará el final (“tópico y típico”).

El protagonista, Finn (Matthew McConaughey), siempre ha tenido alma de buscador de tesoros, lo que en un principio era una simple afición acabará convirtiéndose en una gran obsesión por encontrar la Dote de la Reina del siglo XVIII. Es tal la obsesión que tiene por estos legendarios tesoros perdidos desde 1715, que ha sido capaz de perder en gran parte el rumbo de su vida, incluso su matrimonio con su mujer Tess (Kate Hudson). El amor hacia ella no había desaparecido pero si el rumbo que debía seguir para hacerle feliz.

A pesar de ello y de que Tess ya estaba intentando empezar una nueva vida, el destino, o mejor dicho un alocado plan de Finn, consigue que ambos se unan para buscar el tan preciado tesoro. Una pista clave hace reaccionar a Finn. Es en el momento en que Finn encuentra la forma de subir a bordo del barco del multimillonario Nigel Honeycutt (Donald Sutherland), donde “curiosamente” trabaja Tess, cuando comienza la aventura…

Los actores presentan unas condiciones fotogénicas bastante notables, algunos reflejan a los prototipos a los que ya estamos acostumbrados a ver en las pantallas de cine, y otros, son notorios simplemente por su larga trayectoria en el mundo del cine. Ejemplos de los primeros son Matthew McConaughey, Kate Hudson y Alexis Dziena (actriz que representa a Gemma, la hija de del multimillonario). Ésta última no tiene un papel central en la película, pero representa claramente las cualidades fotogénicas que puede tener un personaje. Y un claro ejemplo de la otra clase de personajes que son notables por su trayectoria es Donald Sutherland (Nigel en Como locos a por el oro). El simple hecho de participar en la película ya da prestigio a ésta. Todas aquellas personas que tengan un mínimo conocimiento de cine no necesitan ver a Sutherland representando un personaje principal de una película.

Teniendo en cuenta los criterios del feminismo en el cine, es cierto que no esta película no representa exactamente las características de dicha teoría, pero también es cierto que algunos aspectos similares pueden observarse en Como locos a por el oro. En este film, el feminismo no es muy explícito pero si es verdad que se idealiza la imagen de los personajes femeninos, se hace un cierto culto a su cuerpo y a su belleza. Los ejemplos claro que se observan en esta película son los personajes encabezados por Kate Hudson y Alexis Dziena. Ésta última podría considerarse un culto al físico femenino (y a la falta aparente de inteligencia).

Se sabe que años atrás el tema del feminismo estaba vinculado con la expresión “el hombre mira y la mujer es mirada”, pero actualmente esto ha cambiado y sigue cambiando a pasos agigantados. Ya no es la mujer la única que es objeto de miradas por los espectadores masculinos; sino que hoy en día también los personajes como el de Matthew McConaughey son cuidadosamente tratados para atraer la atención de las miradas atentas y críticas del público (generalmente, críticas positivas). Es decir que, en Como locos a por el oro, tanto el hombre como la mujer se convierten en objeto de mirada ya que los protagonistas jóvenes son muy “agraciados” físicamente. De esta forma, se consigue que el espectador se sienta atraído por el físico de estos personajes pero no de una forma abrumadora. En estos casos la mirada de deseo tanto masculina como femenina es bastante sutil, pero está claro que no deja de estar presente durante toda la película.

Otro aspecto que se utiliza con sutileza son los valores morales de la protagonista (Tess). Esto no quiere decir que se trate de un personaje perfecto sin defectos, sino que se intenta demostrar cómo ella es capaz de apartar el corazón de la razón. El guión intenta demostrar lo difícil que puede ser tener que dejar de lado el corazón para hacerle caso a la razón. No sólo se idealiza el aspecto físico sino también la personalidad centrada de este personaje.

La recepción que ha tenido esta nueva obra de Andy Tennant por parte del público demuestra que para entretener a los espectadores no hace falta un guión exageradamente complicado y original. Simplemente basta con tener la capacidad de introducir aspectos que mantengan al público constantemente atento y expectante. Las innumerables escenas de aventuras son protagonistas en este aspecto ya que no dejan tiempo a que la gente que está sentada en las butacas del cine comience a bostezar o a preguntarse por qué no ha elegido ver otra película.

También es cierto que un factor que contribuye en gran proporción a que las salas de cine donde proyectan esta película se llenen es el hecho de que el protagonista de la misma sea Matthew McConaughey. Muchas películas, como esta, se basan utilizar como protagonistas a los famosos que encabezan las listas de “más guapos” o “más polémicos”, según opiniones de las audiencias.
A pesar de ello no se debe quitar mérito a las aventuras que hay en este film, porque puede llegar a considerarse que se convierten en igual de protagonistas, o más, que el propio Matthew.

Como locos a por el oro cuenta con un factor ventajoso, como es el hecho de que vuelve a juntar a una pareja que ya había trabajado junta en las pantallas de cine. Matthew y Kate fueron los protagonistas de “Como perder un chico en 10 días” (película del director Donald Petrie, estrenada en 2003). Esta pareja cinematográfica tuvo éxito en las pantallas, y es por este motivo que Andy Tennant apuesta nuevamente por ella. Es evidente que no se ha equivocado ay que este “duo” transmite una importante complicidad en la pantalla. Esto hace que la historia llegue al espectador de una forma más directa y amena. Se trata de una pareja con gran química que la transmiten a sus fans.

Respecto a los/las de Matthew, ellos ya conocen el sentido del humor que tiene, por lo cual al entrar a la sala de cine ya esperan encontrarse con una película que no les de tiempo a aburrirse. Es importante decir que Andy Tennant acierta a la hora de dosificar el humor para que no resulte exagerado; sino que aplica la medida justa para pasar un buen momento. De lo contrario, no sería una comedia sino un “chiste”. Ya se sabe que toda exageración es mala.

El montaje de la película merece una buena mención ya que tiene una calidad que hace que en ningún momento de tiempo a pensar si realmente está grabado en las aguas de Australia o en un plató de televisión. Los detalles, la combinación de los movimientos de cámara y de los cambios de plano ayudan a acrecentar este factor. A esto hay que sumarle la dificultad de grabar sobre agua; no todas las producciones cinematográficas con estas características consiguen resultados positivos. Como locos a por el oro no solo lo consigue, sino que además consigue unos efectos especiales muy naturales y con la medida justa, algo bastante difícil de conseguir en algunas ocasiones.

Decir que Como locos a por el oro es una película “bien hecha” es limitarse simplemente a una opinión simple y poco arriesgada. Como toda película claro que tiene aspectos positivos y negativos, pero la cuestión no está simplemente en saber reconocer cada uno de ellos, sino en saber encontrarle lo positivo a lo negativo dependiendo del tipo de público que vaya a ver la película. Cada espectador tendrá su punto de vista pero, es casi seguro que en este caso la gran mayoría coincidirá (o no) en que se trata de un film con la cuota justa (y acertada) de humor, aventura, romanticismo y efectos especiales. Lo mismo sucede con el culto a la belleza que, so bien es evidente en Como locos a por el oro, se trata de otro factor que tratado con sutileza, sin exagerar (demasiado). Un exceso de cualquiera de estos aspectos sería desastroso.

Últimamente las críticas de cine se repiten en que en este mundo del film se está perdiendo el rumbo de lo que realmente es el arte cinematográfico, de lo que se debe o no hacer para que una producción no sea “tópica y típica”, para que sea original. Pero puede ser que el problema radique en que en realidad nadie tiene aún las directrices precisas para poder definir qué es arte y qué no es. Además, ¿no dicen que la interpretación de todo arte es subjetiva? Pues entonces, no hay mucho más que decir, ¿o si?


Valeria Barreiro

CASI 300



Título: Casi 300 (Meet the Spartans)
Director: Jason Friedberg y Aaron Seltzer.
Año: 2008
País: Estados Unidos
Género: Comedia
Duración: 84 min.
Reparto: Sean Maguire, Carmen Electra, Ken Davitian, Kevin Sorbo, Jareb Dauplaise, Travis Van Winkle, Diedrich Bader, Method Man, Phil Morris, Nicole Parker, Emily Wilson.


Meet the Spartans, traducida como Casi 300 es una parodia más como Date Movie o Epic Movie de los directores Jasón Friedberg y Aarón Seltzer, pero esta vez centrándose en la exitosa película 300, pero englobando en la pantalla todo el panorama actual hollywoodiense, incluyendo figuras polémicas como Paris Hilton, Britney Spears y Lindsay Lohan, o personajes de cine como Rocky, Tom Cuise, Brad Pit o Angelina Jolie. También han incluido muchas referencias a éxitos de taquilla recientes como Transformers, Shrek, Casino Royale, Spiderman y Happy Feet: Rompiendo el Hielo y otras referencias como programas de televisión, reality shows norteamericanos como American Idol, American’s Next Top Model, Dancing with the Stars, entre otros.

Aaron Seltzer y Jason Friedberg han sido durante mucho tiempo socios como guionistas, habiendo vendido más de veinte guiones a lo largo de más de diecisiete años, entre ellos, destacan las sátiras Espía como puedas y Scary Movie. Los directores, sin salir de su línea, combinan el mundo extremadamente estilizado de la Esparta retratada en 300 con la cultura popular bombardeada por los medios. Estos contrastes chocan al espectador y hacen única la película. También hay que destacar la masculinidad que presentan los cuerpos musculosos de los 13 guerreros, en oposición a su forma de saludarse mediante un beso o la manera de ir a la guerra saltando y cantando “I will survive”. Los autores siguen demostrando que es más fácil ridiculizar otras películas que hacer la suya propia, aunque digan que lo hacen con la mejor intención del mundo.

El diseño visual de la película está correctamente “copiado”: Sean Maguire hace reír emulando al personaje interpretado en la original por Gerard Butler, secundado por Kevin Sorbo y Carmen Electra, siempre disponible para el papel de provocativa con desnudos incluidos.

A pesar de ser la típica película tonta estadounidense, hay momentos que hace reír mucho, pero en otros, el humor es tan estúpido que no hace ni gracia. Su problema es que no va más allá de referencia constante, algo típico en las comedias actuales. Por ejemplo, la homosexualidad de los espartanos era ya bastante evidente incluso en la original, lo cual no representa algo novedoso en esta. Así que, Casi 300 es una pobre repetición del mismo esquema, con algunos aciertos en la mimesis del original estilo visual de 300, algo entretenida, y en algunos momentos, graciosa.

El heroico Leonidas, sin más armas que la ropa interior de cuero y una capa, lidera un grupo de 13 espartanos en defensa de su patria contra los invasores persas (cuyas filas incluyen a Ghost Rider, Rocky Balboa, los Transformers y a una jorobada Paris Hilton...) pero nadie está a salvo cuando los espartanos se meten con los iconos de la cultura popular.

A pesar de haber recibido muchas malas críticas, hay que tener en cuenta que el presupuesto disponible era significativamente menor al de la película original, por lo cual era un desafío enorme para los directores emular el aspecto y la magnitud de 300. De manera que la presencia de imágenes generadas por ordenador, creación de efectos visuales mediante medios menos costosos, es evidente y lógicamente disminuye la calidad general. Así que la puesta en escena queda en segundo plano, pero la presencia de la música es constante y es evidente que lo importante es el guión y los actores, que suponen las herramientas básicas que provocan carcajadas. Realmente la película dispone de la misma seriedad en cuanto a los personajes, pero esta seriedad se rompe mediante el diálogo y las acciones.

Aunque Casi 300 no tenga nada que ver con los mitos como Aterriza como puedas (Airplane!) o Agárralo como puedas (Naked Gun), ha recaudado más de 35 millones de dólares en EUA y ha arrebatado el primer puesto a John Rambo, que venía con fuerza para convertirse en la película más vista durante muchas semanas. El caso es que gusta y eso es lo importante al fin y al cabo. Quizas el film no reciba muy buenas críticas de los expertos, pero el público es el que manda, y ellos sí que han dado buena nota según las cifras.

Como todo, esta película tiene sus virtudes y sus defectos. Presenta una violencia “sana”, puesto que las luchas tienen un aire chistoso. Pero también hay que decir que a veces resulta muy exagerada, repetitiva y el humor parece infantil y un poco antiguo. Es decir, que la gente esta tan acostumbrada a todo, que no le sorprende nada. Muchos dicen, que el buen cine se ha acabado, pero no es que se haya acabado, simplemente es el cine de siempre, pero que ya estamos cansados de verlo.

Obviamente, no es una película que pueda aspirar a un premio Oscar ni por asomo, que los directores tampoco lo reclaman; tampoco vale la pena ir al verla al cine realmente, así que lo ideal es verla por televisión y pasar un buen rato riéndose con amigos alrededor.
Lioudmila Vikoulina